Hijo, que has emergido de los oceanos galacticos, allegado al pozuelo de mi vientre. No en vano la semilla se hizo carne y produjo tu cuerpo, no en vano los hilos de plata unieron nuestros ombligos. Ahora te reconozco como mi ancla al mundo real. Que firmes son mis palabras cuando apuntan hacia tu ser tan ingenuo y sabio, y tu me devuelves una sonrrisa o un llanto, pero siempre me llevas al lugar donde solo la verdad se halla. Que haria en esta soledad ignota sin tu presencia. No lo sabes aun pero has abierto la trocha, para que juntos caminemos el camino de la magia. No te has dado cuenta aun, pero lo sabras. Sabras como me liberaste de los grilletes que han cercenado mis huesos, de los maleficios que creia indestructibles, del temor al amanecer. Me dejaras sentada en el desierto de plata, en vez de yo a ti, y al dia siguiente cuando el sol queme mi espalda me entregaras el cetro de la iluminacion. No puedo menos que doblegar mi furibundo ego, y permitirme vivirte en este presente, en esta noche en que tu respiracion susurra en tu cuarto. Y vendras muy pronto a buscarme y yo estare aqui esperandote y juntos nos daremos calor hasta el amanecer, cuando ya la vigilia no existe mas y el deleite del juego sea tu unica ocupacion.
Viajaremos si, te mostrare el mundo tal cual es, los lugares que mi alma reclama, los cantores, las artes, el mar. Viajaremos hasta que sea el momento de que en soledad emprendas tu propio viaje, ese en el que yo raramente sere una huesped, para asi dar cumplimiento a la profesia. No sere perenne mas que en estas palabras, en las que cuando ya no este podras acariciarme como un dia lo hizo tu padre. Por ahora descansare, le dare a mi cuerpo el poder de reposar, de sentir como todos los instantes de hoy se difuminan y dan paso a los que siguen.
No es un halago el que yo pueda ser tu madre, es un privilegio el que tu seas mi hijo. En ti me reconozco hoy, esta noche, en que el silencio es punzante, pero que pronto se llenara con tu canto y ello me regocija. Mi deseo para ti es que puedas hablar con los arboles y los pajaros,gritar al viento tu mas puro pensamiento, reirte de todos y de todo. Tienes el sino de tus padres y de ambos se te dara lo mejor; llevalo, usalo cuando te sea util.
Por hoy te doy gracias por hacer nacer en mi estas palabras, por creer en mi a cada instante; permitirme alivianar mi carga, y crecer a tu lado.