9/29/2009




En vano

Yo abri mi puerta y deje que pasaras por ella,
y ahora debo cerrarla y desde ella decirte adios!
Contigo se va un trozo de mi alma,
y la otra parte
queda sangrando en frente de mis ojos,
languida!

Ahora debo hacerme invisible
para que tus palabras no me amordacen
para que tus lanzas no me atraviesen
para que tu mirada no te condene a mi odio.

Son tan lejanos en mi mente los dias
en que susurraste un te quiero,
la ultima noche en que con lengua de acero
urgaste mi cuerpo!

La fiel efigie que construi en tu nombre
se ha desmoronado y un polvo blanco de yeso
se esparse entre mis manos de aceite.

En vano, en vano, en vano!
seria tratar de explicar la muerte
cuando no eres tu quien se desgarra
entregando el cadaver a la tierra.

En vano
En vano
En vano!

Por que tus labios estan secos,
por que incineraste nuestros lazos,
por que el adios te da el alivio
que tu mismo no puedes darte.

En vano busque una barca de regreso al muelle
de donde partimos un dia,
pero aqui estoy de frente al lago
con los pies gelidos
con la mente clara,
arrancando de mi piel las flechas que clavaste
una a una en los ultimos meses
de nuestra existencia juntos.

No hay barca de regreso,
solo un camino que por ahora
se colma de soledad y silencio,
con un destino certero,
La profundidad de mi ser!

9/28/2009


Meditando en mis palabras

Me he negado tanto al silencio. Puedo mirar hacia atras, o mejor, escuchar en el pasado tantos millones de palabras que no encontraron un lugar donde apilarse y se convirtieron en cadaveres, almas en pena que no puedo hallar. Cuantos cientos de hombres y mujeres me han escuchado y no a la vez, cuantas dagas he fabricado con mis vocablos iracundos, cuanto sin sentido en feroz busqueda de aceptacion de mis palabras! Hoy, ya no puedo recobrarlas, estan a donde viajaron, lejos de mi boca, enardeciendo otros pensamientos, saboreando otros lugares, haciendo parte de otros recuerdos, siendo maldecidas acaso! Ya no quiero poner tantas palabras en el flujo externo, que tal si cada vez que ellas deseen convertirse en un sonido yo simplemente imite el canto de la gaviota rozando el oceano; que tal si las danzo, que tal si las pinto, que tal si las lloro, y me las bebo y por supuesto si las escribo en un diario que no sera publicado!